Hitman es un videojuego desarrollado por la empresa Eidos cuyo protagonita no es ni más ni menos que un especialista en asesinar, el agente 47. Y es esto precisamente lo que nos encontramos en el largometraje del francés Xavier Gens, y que mantiene el nombre del juego.
La película en sí es débil, todo el entramado del argumento ofrece muchas posibilidades a la hora de narrar los acontecimientos, que sin embargo, se quedan en la cuerda floja. Correcta en su elaboración, ni siquiera el día de su estreno los cines se atreven a insertarla en sus mejores salas… y esto representa un dato a tener en cuenta. ¿Por qué?
Veamos que se ha falseado durante bastante tiempo quien iba a ser el actor protagonitas, en este caso Timothy Olyphant (Bill, 2007). Vin Diesel o Jason Statham -el que debería haber sido elegido- han surcado en la red como posibles candidatos.
No obstante, Timothy Olyphant realiza un trabajo muy notable, encarnando la imagen de agente 47, el actor daje alguna que otra instantánea en la que expresa la cara imperturbable del protagonista del videojuego.
Descaradamente malvado, las escenas de lucha son un tanto empalagosas, aunque hay ciertos momentos de brillantez. Por otra parte, hay que apuntar que las facciones del propio Olyphant le confieren un aspecto aniñado a agente 47, algo que lo descafeína…
Olga Kurylenko (Resident Evil: extinction, 2006) interpreta a Nika musa de 47. A pesar de tener un curriculum engordado por las pasarelas, lo cierto es que demuestra una comedida capacidad de interpretación. Queda por otra parte, su físico encantador, pero con ello no se logra que mejore un producto.
Sin lugar a dudas que el peso pesado en el reparto de actores es Dougray Scott (Perfect Creature, 2007). El escocés trabaja bien cada proyecto, y Hitman no iba a ser menos. Sin embargo, no lleva el peso de la película en sí, sino que se reparte junto a los demás personajes secundarios que cierran el entramado.
Trailer
La película es correcta, con escenas de acción a diferentes intervalos y alguna que otra pegotada. Hay tiroteos que desprenden un olorcillo a Matrix. Destaca la elegancia de 47, aunque esto no es mérito de Gens, más bien de Eidos. Sí hay que tener en cuenta que la personalidad del asesino se fija fielmente y que verdaderamente lo que sabe hacer es matar. No perdona la vida, ése es 47.











