Elisabeth versus la edad de oro
La primera vez que me sucede esto… una sala de cine completamente vacía para mí. Tal vez porque era viernes, o porque la sesión golfa comenzaba demasiado tarde, o porque el propio título no tiene un reclamo verdaderamente llamativo. Pero lo cierto es que fracasé en el intento de encontrar un buen largometraje.
Elizabeth: la edad de oro trata -una vez más- la vida de “la reina virgen” (1533-1603) y su enfrentamiento a la malograda Armada Invencible española. Sin embargo, el film de Shekhar Kapur -Las cuatro plumas, 2002- se sumerge más en el enfrentamiento personal de la reina consigo misma y su insatisfacción en un mundo demasiado cortesano y solitario para ella.
Trailer
Es la segunda vez que el director realiza un trabajo sobre la vida de la reina inglesa, recordemos el largometraje Elizabeth (1998). Además, vuelve a tener como protagonista a Cate Blanchett en su papel de monarca, así como a Geoffrey Rush. Y nuevamente incide en sobre el aspecto más íntimo de la dirigente protestante.
Las diferencias resaltan al momento… En esta ocasión, el director paquistaní ofrece una imagen demasiado actual de la época, con unos tratos entre la reina y sus allegados un tanto atemporales y evidentemente muy diferentes a los que se muestran entre los españoles de la época.
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El argumento es flojo, pasa suavemente por delante del espectador que incluso llega a aburrirle. Realmente no se espera nada de la propia película y la sensación de que todo está contado recorre la mente del televidente mientras engulle sus palomitas. Pero el trabajo no da para más.
Por otra parte, se descubren planos que resuenan y chocan estridentes contra la normalidad y, por qué no, espectacularidad de la puesta en escena. Palacios suntuosos, vestidos llamativos y cuidados al detalle, maquillaje espléndido, al igual que la iluminación.
El reparto destella por ser equilibrado. En un cartel donde sobresale el nombre de Goeffrey Rush, Clive Owen, Jordi Mollá, y sobre todo, Cate Blanchett ofrece un trabajo comedido y a la altura de las expectativas. Sobre todo Blanchett que encarnando el papel de la reina logra momentos realmente dramáticos y logradamente conseguidos. La actriz australiana demuestra el valor de sus interpretaciones en el trabajo.
No obstante, la visión irrisoria y bastante atemporal de la Historia -los acontecimientos belicosos que realmente sucedieron entre España e Inglaterra-, hunde la película en un relato unilateral y claramente burlesco lejos de otras producciones actualmente en cartelera.
Mario Ramos.
